Contaminación Atmosférica

Contaminación Atmosférica

            Según Piédrola, la atmósfera es una mezcla de gases que no ejercen ninguna acción química entre sí. A esta mezcla de gases se le denomina aire. Desde el punto de vista físico, es un gas incoloro, inodoro e insípido. Desde el punto de vista químico, el aire participa de las propiedades de todos sus elementos constitutivos, muy especialmente de las del oxígeno, que constituye más de la quinta parte de su peso, correspondiendo las otras cuatro en casi su totalidad al nitrógeno, gas generalmente inerte y que modera la actividad del oxígeno.

            La composición de la atmósfera contiene unos compuestos en concentraciones más o menos constantes, como el oxígeno, el nitrógeno, los gases nobles y otros variables, como el anhídrido carbónico, el vapor de agua, el ozono y también otros gases como el SO, NO Y NO2, etc.

            La atmósfera es un elemento indispensable para la vida y, por tanto, debe preservarse su pureza para no perturbar el normal desarrollo de los seres vivos ni degradar el patrimonio natural y sociocultural de la humanidad. Al ser, por otra parte, un bien común limitado, su utilización deberá supeditarse a los intereses de la comunidad frente a los intereses individuales.

Definición de contaminación atmosférica.

                        El consejo de Europa, en su informe de 14 de septiembre de 1967, definió la contaminación atmosférica como “la presencia en el aire de una sustancia extraña o una variación significativa en la proporción de sus constituyentes, susceptible de provocar un efecto perjudicial o de crear molestias”. En España, la Ley 38/1972, de 22 de diciembre, de Protección del Ambiente Atmosférico (BOE de 26 de diciembre), define la contaminación atmosférica como “la presencia en el aire de materias o formas de energía que impliquen riesgos, daño o molestias grave para las personas y bienes de cualquier naturaleza”.

                        Existen muchas definiciones de contaminación atmosférica, entre ellas destacamos;  es la impurificación de la atmósfera por inyección y permanencia temporal en ella de materias gaseosas líquidas y sólidas o radiaciones ajenas a su composición natural o en proporción superior a aquella.

                        El termino contaminación suele emplearse para referirse a la ocasionada por fuentes de naturaleza antropogénica, aunque no se deben olvidar los graves episodios de contaminación natural que en ocasiones tienen lugar.

Hay que tener en cuenta que los agentes contaminantes no son sólo sustancias materiales, sino también las radiaciones ajenas a las naturales. Para que una sustancia se considere contaminante, no es preciso que su identidad sea distinta a la de cualquiera de los componentes naturales del aire, es suficiente que su proporción no sea la natural.

A modo de ejemplo, podemos decir el aire está limpio cuando el CO2 se encuentra entre 315- 335 ppm y que el aire está contaminado cuando se encuentra entre 355- 700 ppm, en lo referente al CO que el aire está limpio cuando es aproximado de 1 ppm y está contaminado cuando aparece entre 5- 250 ppm, etc.

Tipos de contaminación atmosférica.

Nos encontramos con dos tipos de contaminación atmosférica, por un lado tenemos la contaminación de naturaleza física y por otro la contaminación de naturaleza química.

Entre las contaminaciones de naturaleza física, las más importantes que destacan son:

  • Contaminación radiactiva:

            La Contaminación radiactiva puede definirse como un aumento de la radiación natural por la utilización por el hombre de sustancias radiactivas naturales o producidas artificialmente.

Con el descubrimiento de la energía nuclear y en especial desde la invención de la bomba atómica se han esparcido por la tierra numerosos productos residuales de las pruebas nucleares.

En los últimos años la descarga en la atmósfera de materias radiactivas ha aumentado considerablemente, constituyendo un peligro para la salud pública.

– Contaminación por radiación electromagnética:

En las últimas décadas se han incrementado los campos electromagnéticos artificiales.  Esto puede producir alteraciones en los organismos, pues los campos y corrientes eléctricas endógenas intervienen en los procesos fisiológicos.

La contaminación por radiación electromagnética ha aumentado debido a la extensión de los servicios de la telefonía móvil, que necesitan un número elevado de instalaciones radioeléctricas para conseguir buenos niveles de calidad y cobertura.

El Real Decreto 1.066/2001 de 28 de septiembre, establece unos límites de exposición del público a los campos electromagnéticos procedentes de emisiones electromagnéticas, esta es una gama de frecuencia comprendida entre 0 Hz y 300 GHz.

– Contaminación acústica:

Dentro de este término, se pueden englobar los ruidos y las vibraciones. En relación a la contaminación de naturaleza química, cuando son emitidos los contaminantes a la atmósfera, estos suelen sufrir unas transformaciones químicas que alteran su naturaleza.

Como consecuencia de lo anteriormente dicho, los contaminantes se clasifican en contaminantes primarios, que son los que se emiten directamente a la atmósfera y secundarios, que son aquellos que se forman en la atmósfera por interacciones entre los contaminantes primarios, las radiaciones incidentes y los componentes naturales de la atmósfera.

Entre los contaminantes primarios, que representan más del 90% del problema de la contaminación, encontramos; hidrocarburos, dióxido de carbono, óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono y entre los contaminantes secundarios, sulfatos, nitratos, ozono, oxidantes fotoquímicos, etc.

Fuentes de contaminación.

                        Cada familia de productos contaminantes tiene sus fuentes, su difusión en la atmósfera y sus efectos. En particular, en el caso de la contaminación atmosférica, la difusión de los agentes contaminantes desempeña un papel importante en los efectos producidos: en ciertos casos, una contaminación importante pero de origen puntual puede dispersarse sobre una zona geográfica amplia y tener un impacto débil, en otros casos, una contaminación difusa (por ejemplo, la que generan los medios de transporte se concentra por los vientos y el relieve y tiene un impacto notable sobre las ciudades.

Precursores del ozono.

El ozono es un agente contaminante secundario, no se emite directamente al aire pero es el resultado de una reacción química que implica a lo que se les llama precursores. Son causas el smog y la contaminación acuática, ya que donde se evapora el agua se lleva una serie de contaminantes con ella.

Óxidos de nitrógeno.

Los óxidos de nitrógeno, llamados de modo general por sus siglas, NOx, están compuestos de monoxido y de dióxido de carbono (NO y NO2, respectivamente).

Fuente: Todas las combustiones que tienen lugar a alta temperatura: motores de gasolina de los automóviles, centrales térmicas.

Compuestos orgánicos volátiles

Los compuestos orgánicos volátiles son hidrocarburos que se pueden emitir por factores antropogénicos (producción de gasolina, emanación de disolvente y también por la vegetación.

Gases de efecto invernadero

CFC y similares

Desde los años 1980, se ha demostrado que los CFC, también llamados «freones») tienen efectos potencialmente negativos: contribuyen de manera importante a la destrucción de la capa de ozono en la estratosfera, así como a incrementar el efecto invernadero. El protocolo de Montreal puso fin a la producción de la gran mayoría de estos productos.

  • Fuentes:
    • utilizados en los sistemas de refrigeración y de climatización por su fuerte poder conductor, son liberados a la atmosfera en el momento de la destrucción de los aparatos viejos.
    • utilizados como propelente en los aerosoles, una parte se libera en cada utilización. Los aerosoles utilizan de ahora en adelante otros gases sustitutivos, como el CO2.

Metano

El metano (CH4) es perjudicial por su gran contribución al efecto invernadero. Tiene una capacidad de retención de calor 300 veces superior a la del CO2.

 Fuentes:

  • Fermentación.
  • Gas de digestión en los animales del ganado rumiante, sobre todo
  • Cultivo de arroz

Dióxido de carbono

Aunque el dioxido ce carbono no sea tóxico en sí, y de hecho favorece el crecimiento de las plantas, los ecologistas han puesto en evidencia en los años 1990 que el exceso de dióxido de carbono es una forma más de contaminación, ya que es el principal responsable del proceso de calentamiento global . Por ello, el Protocolo de Kioto, en 1999 estableció un calendario de reducción de las emisiones de este gas.

Otros gases

Monoxido de carbono: es uno de los productos de la combustión incompleta. Es peligroso para las personas y los animales, puesto que se fija en la hemoglobina de la sangre, impidiendo el transporte de oxigeno en el organismo. Además, es inodoro, y a la hora de sentir un ligero dolor de cabeza ya es demasiado tarde. Se diluye muy fácilmente en el aire ambiental, pero en un medio cerrado, su concentración lo hace muy tóxico, incluso mortal. Cada año, aparecen varios casos de intoxicación mortal, a causa de aparatos de combustión puestos en funcionamiento en una habitación mal ventilada.

Partículas.

Las partículas sólidas o líquidas en suspensión en el aire se constituyen principalmente de:

  • polvo (proviene de la erosión de los suelos o de la actividad volcánica),
  • polen (en ciertos periodos del año),
  • residuos de combustión incompleta (sobre todo debidos a los transportes).
  • procesos industriales, como la tala de árboles.

La ligereza de estas partículas y su tamaño, del orden del micrómetro al centenar de micrómetros, les permiten dispersarse con el viento. Pueden penetrar profundamente en los pulmones, causando alergias, pudiendo acarrear dificultades respiratorias o incluso cánceres en ciertos casos.

Efectos de la contaminación atmosférica.

Generalmente los contaminantes se elevan o flotan lejos de sus fuentes sin acumularse hasta niveles peligrosos. Los patrones de vientos, las nubes, la lluvia y la temperatura pueden afectar la rapidez con que los contaminantes se alejan de una zona.      

Los patrones climáticos que atrapan la contaminación atmosférica en valles o la desplacen por la tierra pueden, dañar ambientes limpios distantes de las fuentes originales. Es un problema principal en la sociedad moderna. A pesar de que la contaminación del aire es generalmente un problema mayor en las ciudades, los contaminantes afectan el aire de todos  los lugares. Estas sustancias incluyen varios gases y partículas minúsculas o materia de partículas que pueden ser perjudiciales para la salud humana y el ambiente. La contaminación puede ser en forma de gases, líquidos o sólidos. Muchos contaminantes se liberan al aire como resultado del comportamiento humano. La contaminación existe a diferentes niveles: personal, nacional y mundial.

Contaminantes gaseosos:

En ambientes exteriores e interiores los vapores y contaminantes gaseosos aparece en diferentes concentraciones. Los contaminantes gaseosos más comunes son el dióxido de carbono, el monóxido de carbono, los hidrocarburos, los óxidos de nitrogeno, los óxidos de azufre y el ozono. Diferentes fuentes producen estos compuestos químicos pero la principal fuente artificial es la quema de combustible fósil. La contaminación del aire interior es producida por el consumo de tabaco, el uso de ciertos materiales de construcción, productos de limpieza y muebles del hogar. Los contaminantes gaseosos del aire provienen de volcanes, incendios e industria. El tipo más comúnmente reconocido de contaminación del aire es la niebla tóxica . La niebla tóxica generalmente se refiere a una condición producida por la acción de la luz solar sobre los gases de escape de automotores y fábricas.

El efecto invernadero:

Evita que una parte del calor recibido desde el sol deje la atmósfera y vuelva al espacio. Esto calienta la superficie de la tierra en lo que se conoce como efecto invernadero. Existe una cierta cantidad de gases de efecto de invernadero en la atmósfera que son absolutamente necesarios para calentar la Tierra, pero en la debida proporción. Actividades como la quema de combustibles derivados del carbono aumentan esa proporción y el efecto invernadero aumenta. Muchos científicos consideran que como consecuencia se está produciendo el calentamiento global. Otros gases que contribuyen al problema incluyen los (CFCs), el metano, los óxidos nitrosos y el ozono.

La lluvia ácida:

Se forma cuando la en el aire se combina con el óxido de nitrógeno o el dióxido de azufre emitido por fábricas, centrales eléctricas y automotores que queman carbón o aceite. Esta combinación química de gases con el vapor de agua forma el ácido sulfúrico y los ácidos nítricos, sustancias que caen en el suelo en forma de precipitación o lluvia ácida. Los contaminantes que pueden formar la lluvia ácida pueden recorrer grandes distancias, y los vientos los trasladan miles de kilómetros antes de precipitarse con el rocío, la llovizna, o lluvia, el granizo, la nieve o la niebla normales del lugar, que se vuelven ácidos al combinarse con dichos gases residuales.

La capa de ozono:

 El daño a la capa de ozono se produce principalmente por el uso de clorofluorocarbonos (CFCs). El ozono es una forma de oxígeno que se encuentra en la atmósfera superior de la tierra. La capa fina de moléculas de ozono en la atmósfera absorbe algunos de los rayos ultravioletas (UV) antes de que lleguen a la superficie de la tierra, con lo cual se hace posible la vida en la tierra. El agotamiento del ozono produce niveles más altos de radiación UV en la tierra, con lo cual se pone en peligro tanto a plantas como a animales.

El polvo atmosférico (Partículas de materia):

 Es el término utilizado para nombrar una combinación de partículas sólidas y gotitas líquidas que se encuentran en el aire. Algunas partículas son lo suficientemente grandes y oscuras para verse en forma de hollín o humo. Otras son tan pequeñas que solo pueden detectarse con un microscopio electrónico. Cuando se respira el polvo, ésta puede irritar y dañar los pulmones con lo cual se producen problemas respiratorios. Las partículas finas se inhalan de manera fácil profundamente dentro de los pulmones donde se pueden absorber en el torrente sanguíneo o permanecer arraigadas por períodos prolongados de tiempo.

Eliomario

Bibliografía

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